mar 23a. Ordinario año Par (Id=605)

Antífona de Entrada

Tengo los ojos puestos en el Señor, porque él me libra de todo peligro. Mírame, Dios mío, y ten piedad de mí que estoy solo y afligido.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Nos acogemos, Señor, a tu providencia que nunca se equivoca; y te pedimos, humildemente, que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquello que pueda contribuir a nuestro bien.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

¿Van ustedes a pleitear, hermano contra hermano, ante los infieles?

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
6, 1-11

Hermanos: Cuando alguno de ustedes tiene un conflicto con otro hermano, ¿cómo se atreve a llevar el asunto ante los tribunales paganos, en lugar de resolverlo entre creyentes? ¿No saben que los creyentes juzgarán al mundo? Y si ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son capaces de juzgar esas pequeñeces? ¿No saben que juzgaremos a los ángeles? ¡Cuánto más los asuntos de esta vida!
Sin embargo, cuando tienen que resolver asuntos de esta vida, se los llevan a los que no tienen ninguna autoridad sobre la comunidad cristiana. ¿No les da vergüenza? ¿Es que no hay entre ustedes ningún entendido que pueda ser juez entre ustedes? Entablan pleitos entre hermanos y ante jueces no cristianos. El mismo hecho de que haya pleitos entre ustedes ya es una desgracia. ¿No sería mejor soportar la injusticia? ¿Por qué mejor no se dejan robar? Pero no, ustedes son los que hacen injusticias y despojan a los propios hermanos.
¿Acaso no saben que los injustos no tendrán parte en el Reino de Dios? No se engañen:
ni los impuros, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores tendrán parte en el Reino de Dios.
Y esto es lo que eran algunos de ustedes; pero han sido lavados, consagrados y justificados en el nombre del Señor Jesucristo, y en el Espíritu de nuestro Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 149, 1-2.3-4.5-6a. y 9b

El Señor es amigo de su pueblo.

Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo.
El Señor es amigo de su pueblo.

En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y da la victoria a los humildes.
El Señor es amigo de su pueblo.

Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace.
El Señor es amigo de su pueblo.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo los he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayan y den fruto y su fruto permanezca.
Aleluya.

Evangelio

Pasó la noche en oración y eligió a doce discípulos a los que llamó apóstoles

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
6, 12-19

Gloria a ti, Señor.

Por aquellos días, Jesús se retiró a la montaña a orar y pasó la noche orando a Dios. Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, eligió a doce de ellos y les dio el nombre de apóstoles: Simón, a quien llamó Pedro, y su hermano Andrés; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás,
Santiago el hijo de Alfeo, Simón llamado el Fanático, Judas el hijo de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Bajando después con ellos, se detuvo en un llano donde estaban muchos de sus discípulos y un gran gentío, que habían venido tanto de Judea y Jerusalén, como de la costa de Tiro y de Sidón.
Habían venido a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los que eran atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente procuraba tocarlo, porque salía de él una fuerza que los sanaba a todos.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Confiados en tu misericordia, Señor, venimos a tu altar con nuestros dones, a fin de que te dignes purificarnos por este memorial que estamos celebrando.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La gloria de Dios es el hombre viviente

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú eres el Dios vivo y verdadero; el universo está lleno de tu presencia, pero sobre todo
has dejado la huella de tu gloria en el hombre, creado a tu imagen.
Tú lo llamas a cooperar con el trabajo cotidiano en el proyecto de la creación, y le das tu Espíritu para que sea artífice de justicia y de paz, en Cristo, el hombre nuevo.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos con alegría el himno de tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Yo te invoco, porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Padre Santo, tú que nos has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, guíanos por medio de tu Espíritu a fin de que, no sólo con palabras, sino con toda nuestra vida, podamos demostrarte nuestro amor y así merezcamos entrar al Reino de los cielos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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